El bien y el mal, ¿son matemáticas?

El otro día pasando canales en la tele me encuentro con el siguiente vídeo en Intereconomía:

De no haber estado en época de exámenes, no habría pasado nada, pero resulta que al terminar el vídeo, lo relacioné con ciertas “cosillas” que hemos dado en la clase de cálculo diferencial: Conjuntos.

Bueno, aceptemos que en el Universo sólo existen dos conjuntos, complementarios entre sí (y por tanto su intersección es nula, o el llamado conjunto vacío, sin elementos). Asumamos que esto es así, ya que en el vídeo lo comparan con la luz-oscuridad, y o bien se está a oscuras (se es/está malo), o bien tenemos luz (bueno). Entonces designemos al conjunto de las cosas buenas por B, y al conjunto de las cosas malas por M.

El razonamiento del vídeo es el siguiente:

Dios creó el Universo. En el Universo hay dos conjuntos, B y M, cuya unión conforma todo el Universo. Ahora bien, en realidad el conjunto M es el complementario de B en el Universo (todo elemento que no pertenece a M pertenece a B, y viceversa). Así pues, el mal puede definirse como ausencia de bien, o elemento perteneciente al complementario de B.

Pero resulta que el bien puede definirse como ausencia de mal, ya que un elemento “bueno” (del conjunto B), también puede expresarse como un elemento “no malo” (perteneciente al complementario de M, esto es, al conjunto B).

¿Es el bien la ausencia del mal? No, ya que uno puede estar ni bien ni mal, “ir tirando” como se dice. En un terreno más físico: los neutrinos. Son partículas que no tienen casi ninguna interacción con el medio, no son ni buenas ni malas, simplemente están ahí. Entonces, si asumimos lo de arriba, los neutrinos no pertenecen al Universo. Pero sin embargo existen. Conclusión: el razonamiento de arriba falla.

Actualización 25/01/2010:

Explicado en imágenes:

Sacado de La Pulga Snob.

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