Cadena de memes: Libros

En varios de los blogs que sigo habitualmente han empezado una curiosa cadena de posts hablando sobre libros: Física en la Ciencia Ficción, Ciencia Kanija,Entomoblog, Ese punto azul pálido. Si tiramos del hilo (perdón, de los eslabones), llegamos a Sense of Wonder y su creador, @odo. Como me gustan más los libros que una piruleta a un niño, me voy a sumar a la iniciativa. Y todo, para que no digáis que no me gusta leer.

Un libro que cambió mi vida

Es muy pronto para decir nada sobre esto. Con sólo 22 años, me queda mucho que leer (y poco tiempo, que diría @1de2). Todo libro que lees deja su huella, pero puedo citar tres libros (en realidad son cuatro, pero dos de ellos van prácticamente de la mano).

El Mundo y sus Demonios de Carl Sagan. Es un libro de divulgación de pensamiento crítico, método científico… Al terminarlo de leer, volarán muchas preguntas por tu cabeza, te picará la curiosidad sobre muchos temas que se presentan en el libro, serás un poco más sabio, tendrás una caja de herramientas para la detección de camelos y, si tienes suerte, un dragón en tu garaje.

La biblioteca de Sarajevo, por Gervasio Sánchez | Fuente

Territorio Comanche y El Pintor de Batallas, de Arturo Pérez-Reverte. Tengo especial predilección por Arturo Pérez-Reverte. Quizás porque es una de las personas que me ha hecho reconciliarme con la historia (no me gustaba nada esa asignatura en el colegio), pero sobre todo porque me gusta cómo escribe. Me gusta su estilo directo, como una bofetada, aunque no siempre se esté de acuerdo con todo lo que diga. En estos dos libros narra su experiencia en los Balcanes, de forma más autobiográfica en Territorio Comanche. Me encantan porque es una manera de levantarte del sillón, de sacudirte los hombros y recordarte que hace unos pocos años, a poca distancia de aquí, un montón de gente se estuvo matando de un forma brutal y sistemática, concienzuda. Un recuerdo de lo que puede suceder con los fanatismos.

Y por último, El Juego de Ender, de Orson Scott Card. Fue uno de mis primeros contactos con la ciencia-ficción (empecé de pequeñín con Julio Verne, pero poco más) y como todos los libros buenos, te deja pensando después de cerrar las tapas. He dicho El Juego de Ender porque fue el primero, pero su continuación, La Voz de los Muertos, es incluso mejor.

Un libro que tuve que leer más de una vez

Los libros del primer apartado, por ejemplo. Ahora releeo cada vez menos libros. A los 13-14, cuando devoraba libros como si fueran galletas, hubo un libro que releí varias veces: El pequeño Dios Okrabe, de Robert Escarpit. Un pequeña dosis de ateísmo, traída por un pequeño dios imaginario (ups, perdón por la redundancia).

Un libro que me llevaría a una isla desierta

El Kindle y un cargador de dinamo. Me gustan demasiados libros como para elegir sólo uno.

Un libro que me hizo reír

A’Tuin, la tortuga que sostiene el mundo | Fuente

La Guía del Autoestopista Galáctico, me lo pasé muy bien leyéndolo, con un humor absurdo y alocado. La serie de Esa horrible… sí, me he reído mientras aprendía historia y ciencia, soy así de raro. El Color de la Magia, de la saga de Mundodisco de Terry Pratchett.

Un libro que me hizo llorar

Llorar, lo que se dice llorar, ninguno. Libros que te dejan con una profunda sensación de vacío, sí. Muchos. El último, Mil soles espléndidos, de Khaled Hosseini, ambientado en Afganistán. Gomorra, de Roberto Saviano, sobre la mafia italiana.

Un libro que me hubiera gustado escribir

Los Principia Mathematica, de Sir Isaac Newton. Y no es broma. Hay libros que revolucionaron el mundo y este es uno de ellos.

Un libro que aborrezco

Es más bien un estilo. Los libros de autoayuda y difusión de pseudociencias (El Secreto, por poner un ejemplo). ¿Por qué? Pues sencillamente porque la obtención de conocimiento ya es lo suficientemente complicada, como para que vengan cuatro listillos a confundir al personal y se aprovechen de su ignoracia para difundir conceptos erróneos y de paso sacarse el sueldo. Ah, y me pone especialmente de mala leche cuando encima se tratan temas de salud.

En otra línea, La Montaña Mágica, de Thomas Mann. Se me atragantó y no hay manera de pasarlo.

Un libro que me decepcionó

El Silmarillion, de Tolkien. Puede que el leerlo después de El Señor de los Anillos haya tenido mucho que ver.

Un libro que estoy leyendo ahora

Walter Lewin, ¿todavía no te gusta la física? | Fuente

Suelo llevar algunas lecturas en paralelo: una novela, algo de divulgación… De novela, estoy releyendo Los Tres Mosqueteros, de Alejandro Dumas y de divulgación tengo a mitad Por amor a la Física, de Walter Lewin.

Un libro que pretendo leer

¿Sólo uno? Si os pusiera aquí la lista reventaba el servidor, así que os dejo unos pocos:

-Saga robots, de Asimov.

-Todas las obras de Asimov, para que os voy a mentir.

-Terminar la saga Ender, de Orson Scott Card. Aunque me han dicho varias personas que no todos los libros merecen la pena, prefiero verlo por mi mismo.

-Cita con Rama, de Arthur C. Clarke.

-Hyperion, de Dan Simmons.

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El Viaje de Argos

Una extraña hermandad, cuyo origen hunde sus raíces en los primeros hombres, formada por personas que recolectan el polvo de un cometa llamado Argos, cuya sustancia los hace inmortales. Una historia (multitud de ellas, en realidad) que recorre la historia de la humanidad hasta el día de hoy, contando las peripecias de algunos miembros de la hermandad, Los Hijos de Argos.

Este es el argumento de El Viaje de Argos, novela escrita por Alejandro Polanco Masa, @alpoma para los amigos y que lleva el blog Tecnología Obsoleta (cuidado, que te puedes pegar horas y horas navegando en ella, de curiosidad en curiosidad). Se trata de ciencia-ficción mezclada con historia… y con mucha historia detrás. Multitud de personajes, lugares y eventos históricos curiosos, algunos de ellos olvidados y que se presentan en la novela, de tal manera que te entra el gusanillo por saber más sobre ellos. Algo que me ha sucedido leyéndola es que constantemente tenía el ordenador al lado, para consultar sucesos que se cuentan en el libro. Concretamente esta excelente página (recomendable NO visitarla si te estás leyendo el libro o planeas hacerlo) que Alejandro se ha trabajado y que contiene un montón de material adicional sobre la novela .

El estilo de la novela me gusta especialmente: muchas historias que se entrelazan puntualmente en un principio y se van mezclando progresivamente para acabar tejiendo un tapiz. Esto, la minuciosa documentación que se nota que hay detrás y los personajes muy amables que lo protagonizan (sobre todo cierta aficionada a Cosmos 😉 ), hacen del libro una lectura muy entretenida.

La novela sólo está disponible en ebook, y en múltiples formatos. La puedes encontrar en:

El Legado de Prometeo

Prometeo.

m., (del gr. Προμηθεύς, aquel que reflexiona a tiempo)

1. Proyecto de cooperación internacional para el estudio de campo de la extracción de energía de un agujero negro cercano, Némesis, y de las técnicas de creación de microagujeros negros como fuente segura, definitiva y limpia de energía (+)

2. Pequeño satélite de Saturno que orbita entre los anillos interiores A y B. Apodado “el ladrón” por la atracción gravitatoria que ejerce a su paso sobre el material que conforma los anillos. (+)

3. En Mitología Griega, el amigo del hombre, titán que robó el don del fuego a los dioses para dárselo a los hombres. Fue castigado por Zeus al sufrimiento eterno: encadenado a una roca, un águila le devoraba cada día las entrañas, que se regeneraban durante la noche. (+)

SINOPSIS

Situémonos en la Tierra, a finales del siglo XXI. El cambio climático ha tenido sus efectos en el planeta… no sólo climáticos sino también políticos, una lucha silenciosa pero constante entre gobiernos y corporaciones por hacerse por el poder. En este marco, surge el proyecto Prometeo: Daniel Merino, astrofísico, descubre un agujero negro a no mucha distancia (hablando en términos astronómicos) del Sistema Solar. Un largo viaje de 45 años permitiría obtener energía de dicho agujero negro mediante el proceso de Penrose, lo que aseguraría las necesidades energéticas de la Tierra. Pero, ¿qué clase de locos se aventurarían a realizar dicho viaje?

Suena bien, ¿verdad? Es ciencia-ficción de la buena, de la muy buena, la que Miguel Santander ha escrito en su primera novela. Con la excusa del viaje espacial (imagínate realizar un viaje de 45 años… si te embarcas con hijos, como es el caso de uno de los protagonistas de la novela, ellos crecen en la nave), nos presenta una multitud de personajes muy bien caracterizados y nos pone encima de la mesa diversos temas: cambio climático, influencia de las grandes empresas en temas políticos, uso de drogas, y alguna otra cosa que no voy a desvelar para no romper la sorpresa.

La novela es ciencia-ficción dura, pero que esto no asuste a nadie, sólo quiere decir que se tiene especial atención a los detalles científicos en la novela. Es algo que se nota en el estilo (por ejemplo, en cierto momento se hace referencia a los puntos de Lagrange), pero no hace sombra a la trama ni a los personajes. Hablando de personajes: es una novela coral, con lo que se reflejan muy bien los conflictos entre los habitantes de la nave, tensiones entre ellos, conflictos padre-hijo…

Una novela muy completa, de lo mejor que he leído últimamente. La puedes comprar en Amazon en formato ebook por sólo 5,02 € o en papel por 19,95 € (merece la pena, la edición la han cuidado mucho).

El Legado de Prometeo
Editorial Iniciativa Mercurio, 2012.
Tapa blanda, 625 páginas
ISBN-10: 8415511108
ISBN-13: 978-8415511106

Una última nota: si no te has pasado por el blog de Miguel Santander, no sé a qué esperas: encontrarás astrofísica “en cristiano”, para que la entienda todo el mundo. Muy recomendable.

Recomendaciones para el Día del Libro

23 de abril, día del libro, esos maravillosos trastos con lomo.
Y como en el día de hoy quien más quien menos picará en algún libro, voy a dejar una lista de libros que me han parecido interesantes.

Juveniles

No se me ocurre en qué otra categoría poner a estos libros. Son libros que están bien para enganchar a la lectura, y picar la curiosidad, especialmente a aquellos que empiezan. Porque no puede ser que la gente diga “No me gusta leer”.

El Hobbit, J.R.R. Tolkien: aprovechando que ya queda menos para que estrenen la película, y debido al tirón que tuvieron las películas de El Señor de los Anillos, Tolkien está de moda. El Hobbit no es como el Señor de los Anillos, que está escrito de un forma mucho más densa, si no que cae fácilmente en dos tardes… y te quedas con ganas de más. ¿La historia? Bilbo Bolsón, un hobbit residente en Hobbiton y de carácter tranquilo, ve perturbada su paz por un grupo de un mago y 13 enanos que le convencerán (ni él mismo sabe cómo lo consiguieron) para ir en busca de un tesoro guardado por un dragón.

El Color de la Magia, Terry Pratchett: otro libro de fantasía, el primero de la Saga Mundodisco, un mundo plano sujeto por cuatro elefantes que van a lomos de A’ Tuin, una gigantesca tortuga. Está escrito con humor.

Momo, Michael Ende: Michael Ende, autor de La Historia Interminable. Con esa carta de presentación debería bastar. Pero con Momo se supera. Momo es una niña que aparece un buen día en un pueblo. Nadie sabe de donde viene, pero todos los habitantes le toman cariño al poco tiempo, pues Momo tiene una capacidad poco habitual: sabe escuchar. Todo va fantásticamente hasta que aparecen los Hombres Grises, que quieren robar el tiempo de todos los hombres… ¿conseguirá Momo vencerlos?

Divulgación y ensayo

God is not great, Christopher Hitchens. Lamentablemente, Christopher Hitchens falleció el pasado 15 de diciembre. Nunca había leído nada suyo (otro de los eternos pendientes en la lista de lectura), si bien había visto conferencias y discusiones suyas colgadas en la red y siempre te dejaba con la boca abierta gracias a la oratoria que tenía. Con este libro pasa lo mismo: desmonta ese halo de bondad que parece que tiene la religión para muchas personas, contando casos y exponiendo razones que no dejan indiferente. Eso sí, siempre desde el respeto. Si eres religioso, este libro seguramente te resulte un poco chocante, pero precisamente por eso, léelo. Al menos te hará reflexionar sobre muchas cosas. Lo mismo que El espejismo de Dios, de Richard Dawkins.

El cerebro de Broca, Carl Sagan. Es un placer leer a Sagan. En este libro, Sagan trata muy diversos temas, pero siempre con ese toque cercano que le caracteriza. Desde el por qué es importante la ciencia en el desarrollo humano (no sólo en el tecnológico, si no también en el humanístico), algo de astronomía, cuál es nuestro futuro como especie y reflexiones sobre la idea de Dios.

Física de lo imposible, de Michio Kaku. Invisibilidad, láseres, máseres, viajes espaciales, poder viajar en el tiempo… ¿Quién no ha soñado alguna vez con cosas así? ¿Estamos cerca de conseguirlo? ¿Acaso es posible? Para saberlo habrá que leer el libro. Los temas que trata son muy interesantes, aunque a veces se hace un poco pesado de leer.

Death by black hole, Neil deGrasse Tyson. Tengo debilidad por Neil deGrasse Tyson, lo reconozco. Por la pasión que pone al divulgar, cómo lo cuenta y la capacidad que tiene de enganchar. En este libro está claro que lo consigue.  Agujeros negros, si existe vida en el universo, caos, las formas en las que el universo intenta matarnos… junto con algunos capítulos dedicados a reflexionar sobre la importancia de la ciencia y el método científico. Perfecto para alguien que no esté acostumbrado a leer divulgación científica y quiera darse el gusto.

Y hasta aquí las recomendaciones de este año, espero que os sirvan de ayuda 😉

Kindle: primeras impresiones

Hace más o menos dos semanas que llegó a casa el Kindle, el e-reader de Amazon, y como lo prometido es deuda, me gustaría dejaros una pequeña reseña.

Antes de nada, destacar que es muy fácil comprar a través de la web, al menos a mi no me dio problemas de ningún tipo. Tardó dos días en llegar a casa, el envío lo hacen a través de UPS, y al realizar el pedido te mandan a tu correo un link a una página de UPS desde donde puedes realizar el seguimiento de tu envío para saber donde está en cada momento.

Llega todo un un caja, con un acolchado un poco curioso: una bolsita de plástico a modo de airbag para los golpes.

Lo que veis en la foto es la funda del Kindle (imprescindible si vas a mover el lector de un sitio para otro y protegerlo así de posibles arañazos), con el lector debajo tal como llegó en la caja.

Y pasemos a comentar el cacharro en sí mismo. Los de Amazon saben cómo hacer que te entre el producto por los ojos nada más verlo.  Viene con una imagen cargada por defecto en la pantalla (ya que este tipo de pantallas sólo consumen batería al refrescar la imagen) donde te indican que como conectar por USB el Kindle al ordenador. Pero claro, la primera sensación es que es otro plástico protector con el dibujo e intentas quitar la pegatina hasta que te das cuenta de que es una imagen en la pantalla.

Lo importante: la lectura. Verdaderamente no encuentro mucha diferencia con la lectura en papel. La calidad de la pantalla es buenísima: no hay reflejos con la luz (a menos que sea MUY directa como es el caso del flash en la foto de arriba, pero nadie lee con el flexo pegado a la cara). El Kindle es muy ligero, de forma que si te gustan los libros tochos al estilo El Señor de los Anillos, se agradece mucho cuando estás leyendo tumbado en la cama. Para pasar página tiene botones a ambos lados del lector, de manera que da igual si eres zurdo o diestro. El tamaño de la pantalla es de 6 pulgadas, un poco más pequeño que el tamaño de un libro de bolsillo. Tranquilos, que no se hace pequeña.

A la hora de pasar libros al e-reader no hay mucho problema, ya que es como cuando pasas otros archivos a un disco duro externo. Aunque admite un montón de formatos de lectura, de momento estoy optando por meter todos los libros en formato .mobi, el formato nativo para Kindle. Más que nada por una sencilla razón: suelo subrayar en los libros pasajes que me gustan, hacer anotaciones al margen, etc. Y el Kindle lo permite hacer fácilmente: marcar pasajes (luego te permite ver los pasajes que has marcado en cada libro), hacer anotaciones con el teclado que tiene abajo… Para esto existe el programa Calibre que permite convertir entre bastantes tipos de archivos.

Y ahora la única pega que le he encontrado al manejo. El Kindle te muestra en el menú principal los libros que tienes ordenados por autor, alfabéticamente o por colecciones. De manera que si tienes los libros ordenados por autor no te muestra una carpeta con todos los del autor dentro, si no que te muestra toda la lista de los libros, y si tienes que ir a uno que quede al final cansa un poco. La solución que he encontrado a esto es organizar los libros por colecciones,una por autor y que me muestre en el menú las colecciones. Como organizarlas desde el propio aparato es un poco lento, me recomendó @Nian506 por Twitter que empleara Kindle Collection Manager. Y la verdad es que da gusto.

Por último, el precio. Kindle Wi-fi (sin 3G) + funda (en concreto esta funda, con la que estoy muy contento, es muy suave) sale por 170 € (gastos de envío incluídos, y pasando a euros en el momento que compré). Comparando con los precios de otros e-readers en tienda: sale más barato y la calidad es muy buena.

Mala Ciencia

Nota: esta es una reseña de la edición británica de Bad Science, por Ben Goldacre. La edición en castellano estará disponible en marzo.

Efecto placebo, homeopatía, dietas ricas en antioxidantes, aguas con sales para limpiar el cuerpo de “toxinas”, estudios de doble ciego, mala estadística, sentidos que nos engañan, “churnalism” científico… todos lo hemos oído alguna vez. Pues bien, todos esos temas (y bastantes más) son los que trata y desmonta minuciosamente Ben Goldacre en Mala Ciencia. Y lo hace de un modo sencillo, explicando todo para que no te quede ninguna duda y ofreciendo una gran cantidad de referencias por si quieres ampliar información sobre algún tema en concreto. Además el libro está escrito de tal manera que no tienes por qué leerlo en orden, sino que al dividirse en capítulos monográficos sobre un tema en concreto, puedes ir saltando de uno a otro según te apetezca.

El libro

Si bien hay algunos capítulos que pueden estar más centrados en noticias del Reino Unido (me estoy refiriendo al dedicado a Gillian McKeith , por ejemplo) , no se enfocan tanto al caso en sí mismo, sino al tema general (en este caso, los nutricionistas), por lo que no pierde nada de interés. Y resulta especialmente interesante cuando desarrolla asuntos como Andrew Wakefield y el movimiento antivacunas o (agárrense fuerte, que vienen curvas) Matthias Rath y un tratamiento con pastillas multivitaminas contra el SIDA en Sudáfrica (este capítulo está disponible online).

En resumen, un libro fantástico, accesible a todo el mundo. Extremadamente recomendable para aquellos que le “tienen miedo” a la ciencia, una excelente manera de que empiecen a comprender el método científico y cómo trabaja ésta. Y si conoces a alguien que confíe en la homeopatía o diga frases como “las farmacéuticas son el demonio y la medicina holística es la solución”, regálale este libro. Le harás un favor.

I’m not so concerned about the direct harm of bad science. I’m more concerned about the fact that people don’t understand the basics of evidence-based medicine.

La cita es del propio Ben Goldacre, en esta entrevista.

Efecto Hawthorne

Al hacer un estudio sobre un grupo de personas para ver si determinadas acciones o variables afectan a su comportamiento, el hecho mismo de que se realice el estudio (o mejor dicho, que los participantes se sientan estudiados) hace que las personas modifiquen su comportamiento. Así podríamos definir el efecto Hawthorne.

Este curioso efecto debe su nombre a un estudio que se realizó en Hawthorne Works (Illinois), en los años 20-30. En él, se trataba de determinar si el hecho de que los empleados de la fábrica trabajaran con una mayor iluminación, haría que aumentara su productividad. Mejoraron la iluminación y, efectivamente, su productividad aumentó. Sin embargo, cuando probaron a bajar el nivel de iluminación, la productividad… ¡volvió a aumentar!

Este es el estudio que da nombre al efecto, sin embargo, se realizaron otros en distintos ámbitos: gente que trabajaba en cadenas de montaje o en banca. Y modificando distintas variables: haciendo pausas de 5 minutos, o de 10, o bien acortando la jornada laboral en distinta medida. Los resultados: la productividad parecía aumentar, sin importar el cambio introducido.

¿La explicación? Al notar una mayor atención (consecuencia de tener a los investigadores enredando cerca de ti, preguntando, etc.), hace que aumenten las expectativas que uno tiene de sí mismo, así como las expectativas que percibes que los demás tienen sobre ti. Y esto se traduce en que hagas, aunque sea inconscientemente, un esfuerzo extra. Por otra parte, al trabajar siempre en lo mismo, es normal que el trabajo se vuelva tedioso y por tanto una pequeña novedad que rompa la rutina sea bienvenida. Hay que remarcar el hecho de que los estudios se hicieron con grupos pequeños de personas (en el caso de la banca fueron 14 empleados), lo que hace que el participante se sienta “especial”: nota más la atención que le prodigan los investigadores y por tanto es más fácil que se sienta predispuesto.

Un dato curioso: en el estudio realizado en la banca se intentaba determinar el efecto que podrían tener los incentivos económicos en la productividad. Sorprendentemente, al dar estos incentivos, la productividad bajó, debido a que los empleados temían que les bajaran el salario base.

Referencias:

Bad Science, de Ben Goldacre.

Hawthorne effect, Wikipedia [ENG]

What We Teach Students About the Hawthorne Studies: A Review of Content Within a Sample of Introductory I-O and OB Textbooks.

PD: disculpad el último mes de silencio que ha tenido el blog, pero me ha sido imposible publicar algo: cuando tenía tiempo no tenía ideas y cuando por fin me venían ideas, no tenía tiempo. Para compensaros, os dejo una recomendación de lectura: Bad Science de Ben Goldacre, tanto el libro como el blog homónimo. En el libro explica perfectamente conceptos como el efecto placebo, estudios de doble ciego, si los Omega-3 tienen algún beneficio real sobre la salud, un montón de terapias alternativas que no funcionan y un largo etcétera de temas muy instructivos. Lo hace además de manera muy sencilla, para que lo entienda todo el mundo (y de paso, prevenirte de gastar el dinero en según qué cosas). Lamentablemente, me parece que el libro no está traducido al castellano.

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