Ken Robinson: Cómo escapar del Valle de la Muerte en la educación

Los que conozcáis TEDTalks, probablemente os suene la figura de Ken Robinson. Para los que no, os hago un pequeño resumen: las charlas TED son charlas breves, de 20 minutos como mucho, que tratan diversos temas. En el caso de Ken Robinson, sobre los sistemas educativos y la necesidad de cambiar el modelo actual.

Muchas de las ideas a las que se hace referencia en la charla y en las que se nombra el caso de EEUU me parece que son de aplicación aquí. Por ejemplo, el preocuparse por salir bien en los tests y no en si la persona aprende. El dar pocas alternativas a aquellas personas que, por diversos motivos, abandonan el sistema educativo. Muchas veces son ideas obvias, pero que no tenemos en la cabeza al hablar de educación.

Carta abierta a Eduard Punset (y la PFDPMMPIH)

Querido Eduard Punset:

sé que no va a leer esto. Ni me importa. Es más bien un pequeño desahogo, para dejarme la mente tranquila. Todo viene a raíz de este artículo suyo: “La felicidad no está necesariamente donde uno espera“ y otros artículos suyos similares donde nombra el principio de incertidumbre de Heisenberg para justificar los ¿argumentos? más absurdos.

La validez de la mecánica y la física cuánticas se basa, como cualquier teoría científica, en la precisión de sus predicciones. La física cuántica estudia fenómenos que suceden en sistemas microscópicos como los átomos. No podemos percibir estos efectos en objetos macroscópicos: la dualidad onda-partícula sirve para describir un electrón, pero una pelota de tenis la podemos tratar como una partícula.

La validez de esta teoría está en sus resultados, capaces de explicar (por ejemplo) los espectros de emisión y absorción característicos de cada elemento:

Espectro de emisión del hierro

Deje de mezclar la mecánica cuántica con conceptos como “el futuro es incierto”, “la felicidad” o “no podemos prever lo que va a ocurrir en el futuro”. ¿Por qué? Por dos razones:

  • La física cuántica no tiene nada que ver con conceptos como la felicidad, la sabiduría la incertidumbre del futuro. En cuanto a incertidumbre, ya le digo: la validez de la teoría reside precisamente en las buenas predicciones que hace para muchísimos fenómenos físicos que no tienen nada que ver. El principio de incertidumbre de Heisenberg dista mucho de ser una carta blanca para decir: todo vale. Lo mismo que la relatividad de Einstein no equivale a “todo es relativo”.
  • Es usted el referente en divulgación para muchísima gente, debido a la popularidad que tiene debido a programas como Redes, o los libros que ha publicado. Para esas personas, usted va a ser el único contacto, la única ventana que van a tener con la ciencia. Un gran poder conlleva una gran responsabilidad, y en su caso ya ha metido la pata presentando pseudociencia como si fuera ciencia varias veces: Mauricio José Schwartz lo explica con calma aquí. Porque en estos temas, o eres riguroso siempre, o no eres fiable nunca*.

Por eso me va a permitir que funde una pequeña asociación: PFDPMMPIH. Plataforma de Físicos Damnificados por Punset y su Manía de Malinterpretar el Principio de Incertidumbre de Heisenberg. No hay carnet de miembro, ni cuota. Pero seguro que retrata la sensación que tenemos muchos físicos al oírle hablar (si es así, podéis decirlo en los comentarios). Por favor, deje de utilizar la cuántica para justificar cualquier cosa. Los físicos (y estudiantes de física, como yo) se lo agradecerán enormemente.

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PD: nada de esto hubiera ocurrido si no estuviera en exámenes. Porque por una parte ya estoy acostumbrado a las barrabasadas punsetianas. Pero cuando estás 3 horas rompiéndote la cabeza estudiando mecánica cuántica y al hacer un parón en el estudio lees el artículo que enlazo al principio por tuiter… qué queréis que os diga… te cabrea un poco.

*La frase es de Mauricio José Schwarz, espero que me permita la licencia de incluirla, porque me parece que describe muy bien la situación.

Edito: en Menéamepor si quieres votar la entrada, darle difusión o unirte a los comentarios.

Edito: Como van varias personas que preguntan si se pueden hacer el carnet de la asociación… aquí os dejo un carnet de muestra. Con gato de Schrödinger incluido (o no ;) ):

Carnet socio Punset

La situación absurda de la ciencia

Son las 10 de la mañana de un día griposo, y España sigue siendo un país maravillosamente absurdo, al menos en lo que a ciencia se refiere. Lo digo por las noticias que tengo ahora abiertas para leer:

Faltan científicos en Europa, pero el sistema educativo que vamos a tener es científicamente analfabeto, se anulan becas de doctorado, burlándose de los investigadores y con salarios ridículos.

Esto parece un sketch de los Monty Python, pero de aquí a no mucho seguro que será uno de los círculos de Dante.

We stopped dreaming

Mientras escribo estas líneas tengo abierta en otra pestaña del navegador el streaming del lanzamiento del rover Curiosity, comentado por Daniel Marín y Javier Peláez. Y no puedo dejar de pensar que estamos enviando Curiosity a Marte. Un planeta que está a millones de kilómetros.

En menos de 250 años hemos pasado de poder volar con el globo aerostático inventado por los hermanos Montgolfier a mandar una pieza de tecnología punta a Marte.

En apenas 250 años, un 0.2% del tiempo que llevan los Homo Sapiens Sapiens andando por la Tierra, hemos pasado de sólo poder soñar con volar a considerarlo algo normal.

Estoy seguro de que el lanzamiento de Curiosity saldrá en los medios tradicionales (especialmente en televisión) como una noticia marginal, y la gente no se sorprenderá mucho. ¿Qué nos ha pasado? Como diría Neil deGrasse Tyson: hemos dejado de soñar.

Pequeño homenaje a Carl Sagan

Ayer, Carl Sagan habría cumplido 77 años.

Cosmos es para muchos el primer contacto que tuvieron con la divulgación científica (no es mi caso, me habría encantado haberla visto y disfrutado cuando tenía 14 o 15 años), o el primer contacto con el escepticismo científico. Sagan tenía esa capacidad de ilusionar, de contar con pasión y a la vez de forma entretenida astronomía, ciencia en general e incluso historia. Al relacionar todos esos temas, da cierta perspectiva sobre el mundo, una perspectiva más amplia de la habitual, exactamente la que transmite el vídeo de arriba, que hoy en día es muy necesaria.

Uno de sus libros, El mundo y sus demonios, tiene como subtítulo la frase: “La ciencia como una luz en la oscuridad”. Creo que no me equivoco si digo que para una generación, la anterior a la mía, la serie Cosmos y sus libros tuvieron parte de culpa a la hora de decidirse por estudiar ciencias. Sagan ayudó a encender esa llama. No dejemos que se apague.

El otro punto azul pálido

Ayer fue un día agridulce. Vimos despegar el último transbordador espacial, el Atlantis, con un sentimiento de tristeza, sabiendo que durante un tiempo no va a haber un programa que lo sustituya. Por lo menos, nos queda la Roskosmos y sus Soyuz. Hace unos días saltaba también la noticia de la posible cancelación del proyecto James Webb. La noticia es más compleja de lo que puede parecer a simple vista y tiene sus implicaciones, así que os recomiendo leer esta entrada de Daniel Marín.

Pero vamos a poner un poco de perspectiva. Os propongo un juego visual: encontrar nuestro pequeño punto azul pálido (en este caso, el presupuesto de la NASA) en la siguiente infografía:

Infografía de Information is beautiful.

Los datos de la infografía corresponden al año 2009, concretamente el relativo a la NASA es el presupuesto para el 2010. Para el 2012, a la NASA le han vuelto a bajar el presupuesto. Concretamente en 2000 millones de dólares, a 16800 millones de $. Dicho así parece mucho, pero vuelve a mirar el gráfico de arriba o compara el presupuesto de la agencia Roskosmos rusa con el presupuesto de los clubes de fútbol españoles. O con el dinero del rescate bancario.

Para mí, la cuestión es simple: el dinero que se invierte en la Roskosmos o en la NASA se invierte en investigaciones científicas, lo que se traduce en una ampliación de nuestro conocimiento del mundo, en progreso y en hacernos vivir mejor. Por ese mismo precio también puedes mantener fresquitos a los militares americanos en sus tiendas de Iraq y Afganistán. Personalmente, prefiero lo primero.

Kindle: primeras impresiones

Hace más o menos dos semanas que llegó a casa el Kindle, el e-reader de Amazon, y como lo prometido es deuda, me gustaría dejaros una pequeña reseña.

Antes de nada, destacar que es muy fácil comprar a través de la web, al menos a mi no me dio problemas de ningún tipo. Tardó dos días en llegar a casa, el envío lo hacen a través de UPS, y al realizar el pedido te mandan a tu correo un link a una página de UPS desde donde puedes realizar el seguimiento de tu envío para saber donde está en cada momento.

Llega todo un un caja, con un acolchado un poco curioso: una bolsita de plástico a modo de airbag para los golpes.

Lo que veis en la foto es la funda del Kindle (imprescindible si vas a mover el lector de un sitio para otro y protegerlo así de posibles arañazos), con el lector debajo tal como llegó en la caja.

Y pasemos a comentar el cacharro en sí mismo. Los de Amazon saben cómo hacer que te entre el producto por los ojos nada más verlo.  Viene con una imagen cargada por defecto en la pantalla (ya que este tipo de pantallas sólo consumen batería al refrescar la imagen) donde te indican que como conectar por USB el Kindle al ordenador. Pero claro, la primera sensación es que es otro plástico protector con el dibujo e intentas quitar la pegatina hasta que te das cuenta de que es una imagen en la pantalla.

Lo importante: la lectura. Verdaderamente no encuentro mucha diferencia con la lectura en papel. La calidad de la pantalla es buenísima: no hay reflejos con la luz (a menos que sea MUY directa como es el caso del flash en la foto de arriba, pero nadie lee con el flexo pegado a la cara). El Kindle es muy ligero, de forma que si te gustan los libros tochos al estilo El Señor de los Anillos, se agradece mucho cuando estás leyendo tumbado en la cama. Para pasar página tiene botones a ambos lados del lector, de manera que da igual si eres zurdo o diestro. El tamaño de la pantalla es de 6 pulgadas, un poco más pequeño que el tamaño de un libro de bolsillo. Tranquilos, que no se hace pequeña.

A la hora de pasar libros al e-reader no hay mucho problema, ya que es como cuando pasas otros archivos a un disco duro externo. Aunque admite un montón de formatos de lectura, de momento estoy optando por meter todos los libros en formato .mobi, el formato nativo para Kindle. Más que nada por una sencilla razón: suelo subrayar en los libros pasajes que me gustan, hacer anotaciones al margen, etc. Y el Kindle lo permite hacer fácilmente: marcar pasajes (luego te permite ver los pasajes que has marcado en cada libro), hacer anotaciones con el teclado que tiene abajo… Para esto existe el programa Calibre que permite convertir entre bastantes tipos de archivos.

Y ahora la única pega que le he encontrado al manejo. El Kindle te muestra en el menú principal los libros que tienes ordenados por autor, alfabéticamente o por colecciones. De manera que si tienes los libros ordenados por autor no te muestra una carpeta con todos los del autor dentro, si no que te muestra toda la lista de los libros, y si tienes que ir a uno que quede al final cansa un poco. La solución que he encontrado a esto es organizar los libros por colecciones,una por autor y que me muestre en el menú las colecciones. Como organizarlas desde el propio aparato es un poco lento, me recomendó @Nian506 por Twitter que empleara Kindle Collection Manager. Y la verdad es que da gusto.

Por último, el precio. Kindle Wi-fi (sin 3G) + funda (en concreto esta funda, con la que estoy muy contento, es muy suave) sale por 170 € (gastos de envío incluídos, y pasando a euros en el momento que compré). Comparando con los precios de otros e-readers en tienda: sale más barato y la calidad es muy buena.

Lágrimas de arena por Chernóbil

La semana pasada se cumplieron 25 años del desastre de Chernóbil. Es difícil expresar con palabras los sentimientos que producen aniversarios como este, lo mejor es dejar hablar al arte:

Kseniya Simonova es una artista ucraniana que trabaja con arena y que saltó a la fama desde el concurso Ukraine’s got talent con esta actuación sobre la Segunda Guerra Mundial.

Un año

Ayer se cumplió un año desde que este blog echó a andar. 197 comentarios y 20.000 visitas después, sólo os puedo decir: muchas gracias por leer (incluso si no os gusta leer) y por comentar. No dejéis de mirar las musarañas, aunque últimamente no actualicen tanto como quisieran.

Después de un año mirándola, la musaraña se siente observada.

En la primera entrada, terminé con una lista de personas y blogs que me parecían interesantes. Como un año da para descubrir a muchos otros, completo la lista: El Busto de Palas, Ese Punto Azul Pálido, Eureka, La Pizarra de Yuri, La Ciencia es Bella, MiGUi, El Tamiz, Francis (th)E mule, Experiencia Docet y Amazings. A todos ellos, gracias. Es un placer leeros.

PD: Y gracias al señor P. por recordarme el cumpleaños.

Manifiesto por una Universidad libre de pseudociencia y oscurantismo

Debido a la proliferación de cursos pseudocientíficos en las universidades (para más información leer La lista de la vergüenza) y la guinda en el pastel que ha supuesto la creación de la cátedra de homeopatía en la Universidad de Zaragoza, suscribo y difundo el Manifiesto por una Universidad libre de pseudociencia y oscurantismo que ha creado J.M Hernandez del blog La Ciencia y sus Demonios. Si no sabes lo que es la homeopatía, te recomiendo que leas esta excelente entrada de MiGUi. A continuación reproduzco el manifiesto (las negritas son mías). Para apoyarlo, firma aquí.

Ante la cada vez más abundante proliferación de conferencias, cursos, seminarios y todo tipo de actividades que diferentes corrientes pseudocientíficas están desarrollando dentro del marco de las universidades españolas y latinoamericanas, tendencia que cristaliza en la reciente creación de una Cátedra de Investigación sobre Homeopatía en la Universidad de Zaragoza, los abajo firmantes (científicos, profesores, alumnos y ciudadanos en general) nos vemos en la necesidad de manifestar lo siguiente:

La colaboración entre la Universidad y la Empresa, así como con otros organismos y agentes sociales es enriquecedora, productiva y debe ser considerada como una de las prioridades de la política universitaria. Los acuerdos y contratos para la transferencia de resultados de la investigación a la empresa privada pueden representar una importante fuente de financiación para las universidades públicas; los cuales, desarrollados convenientemente, permiten una mayor productividad científica y la optimización de las aplicaciones de tal actividad. Sin embargo, creemos que no es justificable que la Universidad busque vías de financiación a cualquier precio, y aún menos si con ello pervierte su filosofía y fines fundamentales.

La Universidad Pública, como cualquier otro organismo de la administración, debe estar al servicio del ciudadano, manteniendo un contacto permanente con la sociedad de la que forma parte, mediante una comunicación constante que permita la sintonía entre el mundo universitario y las necesidades sociales. Para cumplir estos objetivos, la Universidad debe ser un adalid en lo referente a innovación y a exploración de nuevos caminos para el conocimiento. La Universidad nunca debe ser una estatua, sino una animación en constante movimiento.

No es posible entender la función investigadora y el compromiso social de la Universidad sin la imbricación con su papel fundamental en la formación de ciudadanos libres, capaces de enfrentarse al mundo mediante una mentalidad crítica que les permita escapar de las cadenas de la irracionalidad, la superstición y la ignorancia. Esta función docente, completamente consustancial a la institución universitaria, va más allá de las aulas, al representar la Universidad un referente en cuanto a conocimiento y racionalidad para toda la sociedad.

En este sentido, la Universidad juega un papel muy importante ante el avance que en la sociedad contemporánea están teniendo determinadas corrientes anticientíficas y antirracionales, que pueden suponer un significativo retroceso hacia el oscurantismo y la superstición, algo que se encuentra en el polo opuesto de los objetivos universitarios. Nos preocupa, como universitarios y como ciudadanos, que bien entrado el siglo XXI cada vez prolifere un mayor número de terapias más próximas a la magia que a la medicina, en muchas ocasiones amparadas por instituciones y empresas médicas profesionales; nos preocupa que presidentes de gobierno consulten astrólogos; que pulseras mágicas declaradas oficialmente fraudulentas sean portadas por ministros de sanidad y constituyan el regalo más vendido de las últimas navidades; que cada vez haya más ciudadanos que crean firmemente que las vacunas son tóxicas y nefastas para la salud; que aumente el número de enfermos que abandonan el tratamiento médico para abrazar alternativas esotéricas; nos preocupa muy seriamente que gran parte de la población vuelva a confiar más en los curanderos que en la medicina científica.

Nos preocupa que la Universidad pueda convertirse en un mercadillo que de cabida a cualquier alternativa irracional al conocimiento científico. Sólo una mal entendida apertura de mentalidad puede justificar que se enseñe alquimia en las Facultades de Química, ufología en las de Física o el diluvio universal en las de Historia. Ofrecer el foro universitario a las pseudociencias, en igualdad de condiciones con el conocimiento racional, no se traduce en ningún enriquecimiento cultural, sino en una validación universitaria de la superstición y la charlatanería. Difícilmente podremos educar a nuestros hijos sobre la inexistencia de bases empíricas en la predicción astrológica si van a encontrar en el campus universitario cursos de postgrado en astrología.

Reza una de las máximas en ciencia que la razón no debe aceptar algo como cierto sólo porque lo afirme mucha gente o porque lo suscriban personajes importantes, y que siempre es necesario detenerse ante cualquier afirmación y dudar sobre si es o no cierta. Esto obliga a actuar mucho más despacio, a sopesar cuidadosamente las opciones, a avanzar con cautela ante cualquier tipo de propuesta. Y esta es una de las cosas que creemos firmemente que debe enseñarse en las universidades.

Por todo ello, nos preocupa que la Universidad de cabida a cursos sobre acupuntura, a conferencias sobre creacionismo, a seminarios sobre astrología y a cátedras sobre homeopatía. Nos preocupa especialmente si no se enfocan como un debate crítico y un análisis racional, sino con un presupuesto de funcionalidad y validación científica de los que no sólo carecen, sino que están en frontal oposición al espíritu crítico universitario.

En el caso concreto de la homeopatía, aunque de igual aplicación para el resto de pseudociencias, no se ha demostrado científicamente ni su fundamento teórico (que contradice nuestros conocimientos sobre química y medicina más elementales), ni su efectividad más allá de un placebo. Décadas atrás, se destinaron importantes estudios a buscar una posible base en los postulados homeopáticos, los cuales no han variado significativamente en doscientos años, base que jamás se encontró.

Nos resulta extremadamente paradójico que mientras gobiernos europeos retiran fondos y apoyos estatales a la práctica homeopática, en España se instauren cátedras dentro de las universidades públicas. El aval que esto supone, sitúa a la homeopatía, a la astrología o al espiritismo dentro de la categoría de disciplinas universitarias; máxime cuando no nos encontramos exclusivamente ante una actividad de investigación sobre un fenómeno dudoso, sino ante una institucionalización dirigida a la formación y divulgación de estos postulados.

Consideramos por último, que si bien está justificado profundizar y destinar fondos a cualquier aspecto que pueda ser investigado, la especial situación económica actual convierte la inversión de esfuerzo y medios en este tipo de disciplinas totalmente desacreditadas en un acto de puro despilfarro de recursos, que podrían emplearse en líneas de investigación y docencia muchísimo más prioritarias.

Las personas que desde distintos estamentos y colectivos de la sociedad suscribimos este manifiesto, deseamos llamar la atención sobre este importante aspecto al conjunto de la población y, especialmente, a las autoridades académicas y gubernativas, confiando en que la razón acabe imponiéndose sobre la superstición y el oscurantismo.

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